domingo, enero 29, 2006

Caídos en batalla

Este artículo me lo tenía guardado hace tiempo, para hacer honor a los supervisores y temporeros que se retiraran y/o fueran despedidos...
Hace aproximadamente una semana atrás, que las cosas en esta empresa no me parece que se estén haciendo de la forma correcta... lo explicaré así:
"Esa tarde cuando cosechaba tranquilamente, vi como llamaban a un señor ya "de edad" que se encontraba sacando frutas junto a su esposa... no volvió. Se supone que estaba cosechando lento... el ambiente ya se estaba volviendo tenso.
Tres días después, no supe por qué, no fue la Yazna (pensé: "estará enferma")... en el aire se escuchaban rumores acerca de posibles bajas en el personal de supervisores.
No quiero aondar mucho en el asunto de las razones, solo diré que se supone que se estaban poniendo más exigentes, y que no permitirían ningún descanzo durante las horas de trabajo... aunque nadie me quita de la cabeza que hubieron algunos pitutos, y que tenían que sacar personal para agregar gente nueva apitutada..."
Hace pocos días atrás, fue la Yazna, pero como cosechadora... supe que la habían despedido, ...pero que a ella también le incomodaba la situación de tensión (que tengo que aclarar se daba a nivel de jefes hacia los supervisores..., y no nos afectaba directamente a los cosechadores porque a pesar de todo, los supervisores siempre fueron amables con todos los cosechadores)... (no dije eso de mamón, si ya no trabajo ...es la verdad)...y ese mismo día ella le había dicho en la mañana a la Mónica que ya no seguía, y justo la llamaron para decirle que ya no sguiría más... mish!
Bueno como todos ya lo saben, en el tiempo que estuve allí me volví un adicto a los arandanos... a los que cosecharon alguna vez cerca mío, les consta, ...y eso me trajo algunas complicaciones, tales como: dolores de estomago multiples, sueños incomprensibles acerca de arandanos, ph demasiado ácido en la boca, dientes menos brillantes, sorisa un poco menos perfecta, cambio en la coloración y brillo del cabello, perdidas en cuanto a habilidades de canto, etc...
Eso obviamente que no me dejaba descanzar tranquilo, ademas de lo poco que dormía, de lo poco que rendía y lo arto que estaba de ver arándanos por todos lados, me motivaron a renunciar definitivamente y de una vez por todas de esa ¡¡¡pega maldita!!!... no es para tanto...
Como sea, igual gané mi platita (aunque todavía no me pagan), y gané mucha experiencia (para trabajar de kinesiólogo no creo que me sirva poner en mi curriculum que trabajé como temporero... XD).
Por lo menos en las últimas dos semanas no estuve tan autista, fue a trabajar a los berries mi primo y amigo ignacio, ahí conocimos a la Sérelin, además ya conocía a la Jésica y en los últimos cuatros días fue a trabajar una amigo del Ignacio, el Víctor, (este "Víctor" se escribe con tilde... XD)... y resulta que este loko antes había tenido un grupo de música cebolla, ...y yo con mi sueño frustrado de cantar en el festival de la canción salesiana, le propuse que formaramos un grupo... y tamos ahora organizando todo...
¡¡¡La raja!!!... eso me tiene feliz, pero pasa que mi abuelita se siente muy pero muy mal... estamos todos precupados y eso me tiene mal... ayer se quedó dromida y no se despertaba con nada... todos nos precupamos mucho y la llevamos a su pieza pk le costaba respirar (tocía mientras dormía)... hoy estoy más tranquilo pk se despertó un rato, pero no fue por mucho y no podemos hacer que coma algo...
Cambiando de tema, ese día traté a toda costa de autofabricarme un despido, quería el sobrecito azul XD... me hice una bandeja en la mañana y ninguna en la tarde(las acopiadoras ya me estaban agarrando pal webeo), ...como ví que no me iban a despedir ese día, renuncié...
Ahora me siento más libre, de hecho el día siguiente sentí que tenía muchas cosas que hacer... antes de trabajar no allaba que hacer en la casa, pero ahora todo el tiempo tengo cosas que hacer y no puedo estar tranquilo en el computador mucho rato, ...hace tiempo que no juego un partío... como hace una semana casi :P...
Lo único que les puedo decir a los que fielmente siguieron mis relatos (5 personas a lo más XD) es que ahora solo dejo de escribir sobre la pega, pero como me "quedó gustando", y me da paja hacerme otro blog, voy a seguir escribiendo historias aquí, y "estoy abierto" a nuevos links que quieran propaganda en mi blog (apuesto que nadie :P)... también aquí se publicará cada vez que haya una actuación de mi grupo...
Un furte abrazo a los que me conocieron y que tal vez no vuelva a ver...
Lo que me faltaba, ...olos que quieran formar parte de mi funclub pueden enviarme un correo a:
daddysfunclub@gmail.com (a ver si me llega uno antes de que actúe en el mall)
posteen ahora sipoh...
xauuu

domingo, enero 22, 2006

Me voy cortao

Ese día no podía abrir los ojos, con gran esfuerzó después de varios minutos de ensayo, logré despegar mis pestañas de mis mejillas (las medias pestañas). El mundo se veía diferente, más real.
Lo primero que pensé fue: "más ratito me levanto, pa que tan luego..." a los cinco minutos después, se escuchó la segunda alarma, "deben ser las cinco y media... me voy a acostar".
No puedo escribir en este blog todo lo que dije después de la tercera alarma... miré el reloj y eran las 6:30 (lo que grité ahí menos lo puedo repetir aquí).
Con mis gritos desenfrenados desperté a mis padres.
Me puse mi buzo con las rodillas desgastadas, y partí lo más rápido que pude, corriendo desesperado con mi "bolsa de equipaje" en la mano.
En la posta ya iba hecho un caldo, no sé como llegué al otro lado del puente. No había nadie, en medio del cansancio pensé que había llegado tarde otra vez. -"si no llega en cinco minutos, tomo un coleto o una micro hasta la salida sur"- dije, y me senté en unos peldaños (seguro que iba a encontrar un coleto o una micro a esa hora).
Me puse a cantar, como es de costumbre y al poco rato veo como llegan caminando tranquilamente la Yazna con la Mónica. Pensé: "no soy el único que llegó tarde", a los pocos segundos después de saludarlas llegó el bus...
Esa noche había tenido un sueño de terror. Es medio fuerte el sueño pero se los diré, el vecino (no diré cual para evitarme problemas) tenía un hijo que en el mundo real no tiene, y resulta que en mi sueño su hijo lo mataba a cuchillazos limpios. Se suponía que tenía esquizofrenia y gritaba que estaba salvando a su padre del demonio, pero al final del sueño él estaba poseido y trataba de matarme. Mucho exorsista... XD
Una vez en el bus para superar el trauma de la pesadilla, traté de imaginarme exorcisando exitosamente al chico poseido... no pude, y terminé aun más cagado de miedo...
Iba en el sector de la muralla amarilla con mandamientos, cuando derrepente me acuerdo que hoy se iba a inscribir un amigo mío a trabajar (si, otro masoquista) y tenía que reservarle puesto. A una cuadra de donde se subía él, se subió un supervisor que no conocía, me pidió permiso para sentarse y le dije que estaba ocupado... me miró feo mientras se iba y lo único que atiné a decir fue: "pero si no hay acientos atrás se sienta aquí pos..." (me autodediqué un "avíspate reweon").
Se subió mi amigo y estuvimos hablando todo el viaje (o al menos eso creo, tal vez me dormí y soñé el viaje)...
Allá me acordé que tenía que inscribirse primero antes de trabajar -"mejor me olvido de mi atril..."- pensé, y lo corroboré cuando ví la fila que había para inscribirse y cuando ví la fila para recivir atriles, que era dos veces mas grande...
-¿Cuántas bandejas pensai hacer?- le pregunté, -Una..., pa que más- me dijo... en ese momento me dí cuenta que el único wn inocente ahí era yo (según yo en mi primer día me iba a hacer 12 bandejas... ¡12!).
Cuento corto, en la mañana se hizo tres bandejas y medias. Con eso superó lo que yo hice en todo mi primer día.
Después del almuerzo de lentejas, nos fuimos denuevo al sector 1.
Conseguí hacer algo que realmente hace mucho tiempo no lograba, abstenerme a comer un arandano. Me sentía como los tipos que están en reabilitación, era grande la tentación, pero fui fuerte, me dolía la guata... igual al final me comí como tres potes grandes en arándanos :P
Al poco rato me sentí mareado no sé bien si por efecto del síndrome de abstinencia, o por mi dieta a base de arándanos y algo de legumbres (al menos anemia no tenía).
En total me hice una bandeja menos que el Ignacio (igual primera vez que hacía tantas bandejas... la wea mala XD).
Antes de que llegue el bus, me encontré con una amiga de allá, la Jesica, ...no sé bien como fue que me dijo, pero en definitiva me preguntó si me había "ido cortao"...
"Porque ahora el que hace menos de seis bandejas no sigue, ¡es verda!. Están revisando los acopios" me dijo, y le preguntó al Pablo.
No sé bien que cara habré puesto (obviamente no hice más de 6), pero cuando me vio la expresión dijo -pero él está empezando todavía, asi que no importa- (por si acaso, mi jefe es el primo de Silva. Creo que no lo había dicho).
Me esfuerzo, pero creo que al final igual me voy a "ir cortao"...

viernes, enero 20, 2006

La siguiente jornada

El muchacho se levantó como todas las mañanas a las cinco y media, para alcanzar el bus que lo llevaría al trabajo. No alcanzó a comer ni un bocado. Salió apurado y corriendo, debía cruzar un río antes de llegar hasta el bus. Su madre le obsequió un "apúrate hijo" antes de marcharse.
En su mente, aun nublada por el cansancio y sueño constante, solo podía pensar en correr, ...nada más que correr, casi por inercia, casi un reflejo autocondicionado ante la desesperación... correr...
Mientras cruzaba el río se vió en el reflejo de sus aguas, le parecía espantosa la tranquilidad. Solo debía apurarse, pero lo único que quería era descansar.
El cielo estaba nublado, sin embargo podía sentirse el hielo que precede a un día caluroso, ese hielo húmedo que llega hasta los huesos.
Casi no llega, el bus no espera a nadie. Una vez adentro calmó sus ánimos, se sentó sólo, para dormir, como era de costumbre en el viaje de ida. Pero de pronto sus ánimos llenaron su espíritu, de tal modo que no consiguió conciliar el sueño pensando en la cosecha. Se imaginaba a sí mismo entregando las bandejas por montones, mientras esuchaba la cumbia que siempre sonaba en el bus.
Sin darse cuenta llegaron, y el muchacho sintió un poco de adrenalina recorriéndo todo su cuerpo.
El lugar estaba lleno como de costumbre, nada que hacer más que esperar en la fila...
Recibió su atril, el último que entregaron, y escuchó las instrucciones de su jefe. -Vamos a las frambuesas- le dijo, en ese momento sintió una impotencia que lo aturdió.
Ya no le interesaba esforzarse, tenía claro que no ganaría más que cansancio y rabia mientras más lo hiciera.
No consiguió entender las razones, en su mente solo rondaba una frase: "voy a perder la mañana".

Con sus manos entumecidas llevó su atril a la faena. El rocío empapó sus pies con el pasto largo y no pasó mucho rato antes de quedar completamente mojado entre las matas. Ni el frío sentía, ...solo le molestaba el paso del tiempo.
No consiguió más que trecientos pesos esa mañana.
Durante la colación casi olvidó lo mal que le había ido, mientras hablaba con una muchacha que había conocido el día anterior. Entonces escuchó algo que haría cambiar completamente la expresión de su rostro... Irían a los arándanos.
Eran ya más de la una, ya no quedaba rastro alguno del frío inmenso de la mañana, solo se hacía sentir el agobiante sol de mediodía.
El muchacho salió animado a trabajar, solo pensaba en recuperar la mañana perdida.
Una vez llegado al lugar de la cosecha, se dispuso a comenzar. Su chaqueta poco abrigadora ante el frío, pero si muy calurosa con el sol, ya le estaba pasando la cuenta.
Se la ató al cuello para proteger su espalda de sus irientes rayos, aunque sea un poco. No le sirvió de mucho.
Recién había entregado su primera bandeja, cuando una gota de cansancio recorrió todo su rostro.
El calor era abrumante, sintió gran desesperación al punto de casi salir corriendo de ese lugar, sin rumbo, solo por correr, pero pudo contenerlo...
De pronto su oido captó algo en medio de todas las voces, su cerebro no logró persibirlo en ese preciso instante, concentrado en cosechar distinguió al rato un pequeño diálogo, -¿cuántas llevas?- dijo un chico, -como seis noma, ando medio lento- respondió el joven. Entonces el muchacho se incorporó, y lentamente giró su rostro en dirección a su bandeja,... era apenas la segunda.
No pasó mucho rato antes de que se escuche un: "¡comiencen a completar nomás!".
...esa frase que apenas lograba oir, retumbó con gran fuerza en la cabeza del muchacho. No podía hacer nada, solo debía apurarse para terminar su segunda bandeja.
Mientras llenaba desesperado sus posillos, la frase hacía eco en sus oidos.
Con la ayuda de su supervisor, a duras penas consiguió llenar esa, su segunda bandeja.
Luego de anotarla en el acopio, se dirigió cabizbajo para esperar el bus de regreso.
No era capaz de perdonarse, nisiquiera sabía de que culparse, pero debía culpar a algo o a alguien...
Ese viaje de regreso duró el tiempo de dos viajes...
En su casa luego de bañarse y tomar once, fue a acostarse pensando en la siguiente jornada...

lunes, enero 16, 2006

Primer día

Hasta hace una semana atrás mi vida era digamos que "normal"(para lo que yo considero normal).
En ese entonces yo era capaz de sentarme todo un día en el computador para hacer cosas tan jugosas como este blog, podía salir, podía hacer todo lo que desearía hacer un joven sin preocupaciones ni intereses en la vida, osea nada (puta el wn fome).
Pero me ocurrió algo extraño...
Quedé en una universidad en la carrera que yo quería, y con eso me sentía feliz. El problema es que esa universidad queda en Valparaiso y de pronto me empecé a emocionar cuando escuchaba cantar: "Valdivia, que linda es Valdivia...".
Comencé a extrañar mi bella ciudad, comencé a extrañar a mi gente por anticipado. Me dí cuenta de que el cambio iba a ser muy brusco y que mejor forma de hacerlo más aceptable que pasando unas vacaciones inolvidables.
Entonces mi grandioso padre se las jugó y se compró un nuevo camión para salir adelante, pero primero hay que aperrar con todo lo que eso conlleva ...estoy muy orgulloso de mi padre...
Ocurre que no saqué el "gen del trabajador" de mi familia (no existe eso, no digan que soy un chanta después)... y no, no soy hijo del lechero, evítense esos comentarios...
Pero una mañana pasó por mi mente una pregunta que hace tiempo me había hecho: "¿qué es eso de la responsabilidad?".
Entonces que mejor forma de descubrirlo que financiándome las vacaciones... eso pensé.
"Me puse en campaña"..., primero con una amiga, luego con un amigo que es para mi casi como mi hermano, dejé curriculum (o ridículum como diría alguien por ahí XD) por toda la ciudad, y qué conseguí?... nada ("me puse en campaña" de buscar pega :P).
Estuve al borde de la desesperación pero no me dejé llevar por la tentación de ser bedeto, a lo más postulé a promotor, pero ni todos los pitutos del mundo me ayudaron para serlo...
Una noche creí soñar que mi tío Jorge me entregaba un número de teléfono para una pega, me levanté y...SORPRESA!!!!! ahí estaba el número, trataba de acordarme de lo que para mí todavía había sido un sueño, o el desquicio total como resultado de toda una vida estudiando en un colegio de curas... llamé al número que era de un excompañero de "cusso" y su hermano me dio las indicaciones para que hable con otro tipo que "sí" tenía algo que ver con todo el asunto...
Adivinen de que era la pega... (era de temporero ...cuack!).
Me moría de felicidad, estuve saltando como media hora en la casa... mientras mi abuela me veía atónita, con la misma cara de sorpresa con que me miraron mis vecinos cuando salí a la calle. Seguro más de alguien me vio y pensó "ese es un tipo feliz..." o "...no hijo, ese tipo que va allá no está enfermito, está feliz, ...pero igual si se acerca mucho no lo mires".
Así es la vida, algunos días se pierde y otros días crees que ganaste algo, pero al final "perdís como chino" (si alguien me puede expicar ese dicho por favor).
Me puse de acuerdo con el tipo que desde ahora llamaré Pablo, me dijo que el bus que lleva a los temporeros pasa a las 6:50 hrs.
No me importaba la hora,... tenía pega...
Estuve ese día allí diez para las siete... y no llegaba el bus... estuve como wn esperando hasta las 8:00 hrs. (weno, cada uno espera como puede)...
Al otro día estuve a las 6:45 hrs. y me subí al bus. Tranquilo porque había alcanzado el bus, pero terrible de nervioso por mi primera pega "estable". Me senté solo, en un bus que iba casi vacío.
Pensé: "que poca gente de Valdivia va para allá, si es el medio pique... pucha que soy responsable".
Me estaba quedando dormido cuando derrepente siento que para el bus, alcancé a ver una muralla amarilla con unos mandamientos escritos y ví como empezaró a subir gente y gente y gente al bus.
Me hice el dormido y cuando me dí cuenta me estaba despertando en la entrada de "Framberry". No atiné a nada más que a saludar al tipo que estaba sentado al lado mío, "hola soy Victor", dije ... y el tipo me miró más sorprendido que yo cuando lo vi subir... ni me acuerdo de su nombre...
Bajé y me sentí muy solo, el lugar estaba demasiado lleno de gente, y no conocía a nadie. Esperaba la llamada de Pablo, de pronto un tipo me mira con una expresión que yo entendí en ese momento como desafiante, y respondí con una mirada que según yo era más desafiante... el tipo me ignoró, yo seguí desafiandolo con la mirada y de pronto saca un celular, marca un número y empieza a sonar el mío... (mal comienzo). Cambió su expresión completamente y me dice: "¿Victor?", yo respondo: "¿Pablo?" como si dos viejos amigos se estuvieran reencontrando y huvieran cambiado tanto que no se reconocieran...
Me explicó que tenía que hacer una fila para inscribirme (no recuerdo bien si estuve una hora o un poco más en la fila) y que luego lo ubicara.
Después de "jotear con la mirada" durante un buen rato a la mina que me inscribió, le pregunté a un guardia por Pablo Parra. Me dijo: "mm... Pablo Parra... no me suena ese nombre... debe ser de los cabros nuevos".
Ahí comenzaron a pasarme de una persona a otra, me sentí como el palo en una carrera de postas. Hasta que después de seguir "La ruta del acerrín", como me dijo una acopiadora, llegué al "sector 5".
Alguien me dijo: "llega hasta ese acopio sube por las hileras anda por el camino de los pinos y luego baja hasta que lo encuentres", nisiquiera sabía lo que era un acopio (palabra que durante los primeros días confundí con astión...no sé bien de donde saqué la palabra astión),
cuando se me ocurrió subir por lo que yo creía que era una hilera habían unos pinitos, bajé una cuesta larga y cuando me di cuenta ya no habían arandanos a mi alrededor, solo pinos, pampa y dos caminos volví a la plantación y encontré a Pablo, ...finalmente me puse a trabajar.
¡¡por fin!! ...llené media bandeja y se largó a llover XD.
...en fin me hice 7 gambas ese día y lo único que almorcé fue un pan que dio un mina que conocí "cantando bajo la lluvia", todo un artista el mushasho...
Ese fue mi primer día de los que espero por el bien de mis vacaciones, sean más prósperos...